martes, 7 de agosto de 2012

La Acuicultura como Herramienta de Desarrollo


Panorama General de la Pesca y Acuicultura Mundial
La pesca de captura y la acuicultura suministraron al mundo unos 148 millones de toneladas de pescado en 2010 (con un valor total de 217 500 millones de USD). De ellos, aproximadamente 128 millones de toneladas se destinaron al consumo humano y, según datos preliminares para 2011, la producción se incrementó hasta alcanzar los 154 millones de toneladas, de los que 131 millones de toneladas se destinaron a alimentos.

Con el crecimiento mantenido de la producción de pescado y la mejora de los canales de distribución, el suministro mundial de alimentos pesqueros ha aumentado considerablemente en las cinco últimas décadas, con una tasa media de crecimiento del 3,2 por ciento anual en el período de 1961 a 2009, superando el índice de crecimiento de la población mundial del 1,7 por ciento anual. El suministro mundial de peces comestibles per cápita aumentó desde un promedio de 9,9 kg (equivalente en peso vivo) en la década de 1960 hasta 18,4 kg en 2009. Las cifras preliminares para 2010 señalan que el consumo de pescado seguirá aumentando hasta alcanzar los 18,6 kg.

Producción Mundial de la Pesca y la Acuicultura

Acuicultura
La producción acuícola mundial ha seguido creciendo en el nuevo Milenio, aunque más lentamente que en los decenios de 1980 y 1990. En el transcurso de medio siglo  aproximadamente, la acuicultura ha pasado de ser casi insignificante a equipararse totalmente a la producción de la pesca de captura en cuanto a la alimentación de la población en el mundo. Este sector también ha evolucionado respecto a innovación tecnológica y la adaptación para satisfacer las necesidades cambiantes.

La producción acuícola mundial alcanzó otro nivel máximo sin precedentes en 2010 de 60 millones de toneladas (excluidas las plantas acuáticas y los productos no alimentarios), con un valor total estimado de 119 000 millones de USD. En 2010 un tercio de la producción acuícola mundial de especies comestibles se logró sin utilizar piensos y correspondió a la producción de bivalvos y carpas que se alimentan por filtración. Si se incluyen las plantas acuáticas y los productos no alimentarios, la producción acuícola mundial de 2010 asciende a 79 millones de toneladas por valor de 125 000 USD.

Sin embargo, sigue habiendo un desequilibrio en todas las regiones respecto a la etapa de desarrollo y la distribución de la producción acuícola. Algunos países en desarrollo de Asia y el Pacífico, África subsahariana y América del Sur han realizado progresos considerables en el desarrollo acuícola en los últimos años y se están convirtiendo en productores importantes en sus respectivas regiones. No obstante, sigue habiendo una gran disparidad entre continentes y regiones geográficas, así como entre países de condiciones naturales similares de la misma región y, en muchos de los países menos adelantados (PMA), la acuicultura todavía puede contribuir de forma significativa a la seguridad alimentaria y nutricional nacional.

Producción de pescado para consumo humano
En 2010, la producción mundial de cultivo de especies acuáticas comestibles fue de 59,9 millones de toneladas, lo cual supuso un aumento de un 7,5 % con respecto a los 55,7 millones de toneladas en 2009 (32,4 millones de toneladas en 2000). La cría de especies comestibles incluye peces de escama, crustáceos, moluscos, anfibios (ranas), reptiles acuáticos (excepto cocodrilos) y otros animales acuáticos (como cohombros de mar, erizos, ascidias y medusas); todos ellos se incluyen en el término “peces” a efectos del presente documento. La producción acuícola en las fases de crecimiento posterior registrada se destina casi en su totalidad al consumo humano.

En los últimos tres decenios (1980-2010), la producción acuícola mundial de especies comestibles ha crecido casi 12 veces, a una tasa media anual de 8,8 %. En los decenios de 1980 y 1990, la acuicultura ha registrado altas tasas medias de crecimiento anual de 10,8 % y 9,5 % respectivamente, pero desde entonces ha disminuido a un promedio anual de 6,3 %.

Desde mediados del decenio de 1990, la acuicultura ha sido el motor de crecimiento de la producción pesquera total puesto que la producción mundial de la pesca de captura se ha estabilizado. Su contribución a la producción pesquera mundial total aumentó constantemente, pasando de 20,9 % en 1995 a 32,4 % en 2005 y a 40,3 % en 2010. Su contribución a la producción mundial de especies comestibles fue de 47 % en 2010 en comparación con solo el 9 % en 1980.

En las Américas, la proporción de la acuicultura de agua dulce en la producción total se redujo del 54,8 % en 1990 al 37,9 % en 2010. En América del Norte, la acuicultura ha dejado de aumentar en los últimos años, pero en América del Sur se ha registrado un crecimiento fuerte y continuo, en particular en el Brasil y el Perú. En cuanto al volumen, en la acuicultura de América del Norte y del Sur predominan los peces de escama (57,9 %), crustáceos (21,7 %) y moluscos (20,4 %). La producción de bivalvos osciló entre el 14 % y el 21 % de la producción acuícola total en los decenios de 1990 y 2000, después de reducirse rápidamente en el decenio de 1980 frente al 48,5 %.

Los diez principales productores Acuicolas en América en 2010

Contribución de la Acuicultura a la seguridad Alimentaria y Alivio a la Pobreza.

Acuicultura y Seguridad Alimentaria
La acuicultura es uno de los sectores de producción de alimentos que está experimentando un crecimiento más rápido en los últimos años a nivel mundial.

Debido a la sobrepesca que se lleva a cabo en los océanos y al deterioro de los mismos, el aporte de la acuicultura al consumo per cápita de productos del mar es cada vez mayor. El consumo de productos derivados de la acuicultura se ha incrementado, mientras que el consumo de productos procedentes de las pesquerías se ha mantenido prácticamente constante.

En términos globales, del consumo humano de productos del mar (sin tener en cuenta las algas) procedía ya de la acuicultura y este valor está previsto que se incremente en el futuro favorecido por tres importantes factores de difícil reversión; por una parte el imparable incremento de población mundial, por otra el gradual deterioro de los océanos y por último los avances tecnológicos del sector de la acuicultura.

Teniendo en cuenta el agotamiento de las pesquerías, se estima que para cubrir la demanda prevista en el 2020, manteniendo los precios, un 48% de la producción mundial debe de ser abastecida por la acuicultura, de otra manera, el pescado se volverá un producto no accesible a los grupos humanos con bajos ingresos.

Una estimación global asume que será necesario un incremento de abastecimiento de pescado de un 1.5% anual para satisfacer la demanda de pescado mundial en el año 2020 para lo cual deberá incrementarse un 0.7% anual la producción proveniente de la pesca y un 2.8% anual la producción procedente de la acuicultura.

Además hay que tener en cuenta que la contribución de la acuicultura a la seguridad alimentaria de los países en desarrollo es mayor de la reportada en las estadísticas oficiales pues el autoconsumo de los pequeños productores es un dato que generalmente no se incluye en dichas estadísticas.

Acuicultura rural y su relación con la pobreza
La acuicultura es una actividad que se desarrolla en zona rural, pues la necesidad de un medio acuático con adecuadas condiciones para el cultivo hace casi imposible su desarrollo en zonas urbanas.

Existe numerosa documentación sobre la actividad de la acuicultura y su relación con la reducción de la pobreza, sobre todo de los últimos años en los que esta última se ha convertido en un paradigma que marca las directrices de todo programa de ayuda al desarrollo. Hay que destacar los trabajos realizados por organizaciones como FAO y otras instituciones.

Beneficios/ Capacidades
• Los beneficios directos que esta actividad trae consigo son:
– Incremento en la disponibilidad de un alimento de alto valor nutritivo, en especial para los grupos más vulnerables como niños y mujeres embarazadas.
– Creación de empleo e incremento de los ingresos familiares.
– Diversificación de la fuente de ingresos (puesto que en muchos de los casos se trata de una actividad complementaria a la fuente de ingresos principal que suele ser la agricultura) y por lo tanto disminución de la vulnerabilidad en periodos de escasez entre cosechas.
– Incremento de oportunidades laborales para las mujeres y fortalecimiento de su papel en la toma de decisiones pues todas las actividades, sobre todo en instalaciones a pequeña escala, pueden ser llevadas a cabo por mujeres en todas sus fases: producción, procesado y comercialización.
– Fortalecimiento del asociacionismo en las comunidades con el objeto de obtener mejores precios tanto en la compra de insumos como en la venta del producto final.

• Los beneficios indirectos que pueden mencionarse son:
– Incremento en la disponibilidad de pescado, tanto en las zonas rurales como urbanas con la consecuente disminución en los precios.
– Creación de empleo en todos los sectores auxiliares relacionados (como proveedores de «semilla», piensos, materiales, equipos, fertilizantes, etc..y los implicados en la cadena de comercialización).
– Obtención de beneficios de los recursos de uso público (en el caso de la acuicultura que cuenta con instalaciones en cuerpos de agua existentes como pueden ser jaulas para peces, cultivo de moluscos o algas) que posibilita su utilización a los «sin tierra».
– Incremento de los beneficios sobre estos recursos comunes si la acuicultura se ha orientado a mejorar las pesquerías de los cuerpos de agua comunitarios o realiza una mejor gestión de los mismos.
– Introduce mejoras en la sostenibilidad de granjas agrícolas (en el caso de instalaciones en tierra). Por un lado, dotándolas de estanques que pueden ser utilizados como reservas de agua para su uso agrícola o ganadero; por otro, limitando la utilización de pesticidas al ser incompatible el abuso de los mismos con el mantenimiento de la producción acuícola y por último, reciclando productos de desecho (tanto agrícolas como ganaderos) para su utilización como aporte de nutrientes en los estanques de acuicultura.
– Incremento de los ingresos del estado a través de generación de divisas, en el caso de cultivarse productos destinados a exportación o de mayor recaudación de impuestos, en el caso de explotaciones acuícolas realizadas por grandes compañías.

Factores limitantes/Dificultades
• Limitado conocimiento tecnológico de los productores.
• Limitada capacidad de las instituciones nacionales como suministradores de servicios.
• Limitado acceso de los pobres a fuentes de financiación.
• Dificultades en la introducción de la acuicultura en zonas donde no existe experiencia previa de esta actividad.
• Falta de una visión general de la actividad, por parte de la administración y de los diferentes actores de la cooperación, que tenga en cuenta todo el sistema de producción, concediendo la necesaria importancia a aspectos como el suministro de insumos y las posibilidades reales de comercialización y que lo haga desde una perspectiva interdisciplinar, incluyendo informes sobre aspectos sociales, medioambientales, económicos...
• Falta de políticas nacionales e interregionales adecuadas que favorezcan el desarrollo de la acuicultura protegiendo y apoyando al pequeño y mediano productor.
• Problemas de aumento de la inequidad, al no favorecer en muchos de los casos a los más pobres de los pobres, pues es necesario un mínimo nivel de formación y acceso al recurso lo que, de alguna manera, favorece la brecha existente entre estos y el resto de la población.
• Problemática de los «sin tierra» relacionada con el punto anterior y de una legislación al respecto que garantice la estabilidad en el acceso a la utilización de los recursos comunes.
• Necesidad de introducir mejoras tanto en los métodos de cultivo como en las políticas, orientándolos a tecnologías amigables con el medio ambiente (con especial énfasis en temas como biodiversidad, destrucción de habitats naturales y polución que son afectados directamente por la actividad), siguiendo las recomendaciones plasmadas en el «Código de Conducta de Pesca Responsable » publicado por FAO en 1997 en su apartado 5 dedicado a Acuicultura. (FAO 1997)

En líneas generales, la acuicultura, es un sector más, semejante a la pesca y a la agricultura, relacionado directamente con el abastecimiento de alimento. Aunque en muchos países su contribución al PBI es pequeña, la creación de empleo no es muy grande y los ingresos de moneda extranjera son limitados (excepto casos como los de cultivo de langostino), adquiere gran importancia como factor que disminuye la vulnerabilidad de los pequeños productores a través de la diversificación de ingresos y como fuente de proteína animal.

Integración con otras actividades (agrícolas /pecuarias /pesca)
Se denominan «integradas» a aquellas actividades que coexisten utilizando una los desechos o excedentes de la otra y se benefician mutuamente. Tal y como se ha mencionado, la mayor parte de la acuicultura de pequeña escala que se lleva a cabo en zonas rurales está integrada con actividades agrarias, con la cría de animales terrestres o con la pesca. Suponen, por tanto, un complemento a los ingresos y no suelen constituir la actividad principal. En estos casos es importante tener en cuenta que en muchos de los casos existe una competencia por el recurso entre las diferentes actividades, sobre todo tierra y/o agua, cuando este bien es escaso. Compiten de la misma manera por determinados insumos, como los fertilizantes de origen orgánico que son consumidas por ambas actividades agrícolas y acuícolas.
A continuación se muestra una breve descripción de los sistemas integrados más habituales diferenciando si las instalaciones son en tierra o agua.

• Si las instalaciones de acuicultura son en tierra:
– Cultivo de peces de agua dulce integrado con cultivo de arroz.
Los peces son engordados en el terreno temporalmente inundado donde se lleva a cabo el cultivo de arroz. Es un tipo de cultivo tradicional en la zona de Asia que en la actualidad está cambiando debido a la utilización de variedades de arroz de alto rendimiento que, por una parte reducen el tiempo de cultivo con lo que impiden a los peces alcanzar el tamaño comercial y por otra implican una elevada tasa de utilización de pesticidas que también perjudica la salud de los peces en cultivo.

– Cultivo de peces integrado con actividades agropecuarias.
En estas instalaciones, el estanque es excavado en un terreno próximo, ya sea a la vivienda o al campo de cultivo. Los excedentes vegetales de Acuicultura integrada con cría de cerdos con la «pocilga» situada sobre el estanque de manera que los desechos originados fertilicen el agua de cultivo. Thai Binh (Vietnam).

• Si las instalaciones son en agua:
– Cultivo de peces en jaulas y/o cercas, integrado con agricultura y pesca.
Son cultivos generalmente más intensivos que se llevan a cabo en estructuras flotantes, cerradas, fabricadas con red (jaulas) o bien cercando una zona inundada o situada en un estanque o lago, con redes fijas al fondo mediante estacas. En este caso, aunque generalmente se requiere un aporte mayor de alimentación, en muchos casos se le suministra excedentes de agricultura o bien peces de pequeño tamaño y/o bajo valor comercial. Para tomar la decisión de implantar o promover un sistema de este tipo, es muy importante tener en cuenta que los aportes de pescado barato con los que se alimenta a los peces de cultivo, no esté constituida por alevines de otros peces o forme parte de la dieta habitual de la población más pobre pues en muchas ocasiones, ha supuesto para éstas un grave perjuicio (por convertirse en un recurso más escaso y más caro) y ha creado un desequilibrio ecológico importante, comprometiendo seriamente la biodiversidad de ecosistemas frágiles.

Es por tanto importante analizar la sostenibilidad económica y medioambiental de este tipo de cultivo y hacer una cuidada selección de las especies a cultivar con estos sistemas.

– Cultivo de moluscos y algas llevados a cabo, en general, por pescadores y sus familiares.
Son actividades de acuicultura que requieren de una infraestructura de bajo coste y que es compatible con la actividad pesquera que realizan.

En general son cuerdas, rocas, bambú u otros sustratos que son colocados en zonas cercanas a la costa y que sirven de anclaje a moluscos y algas que se encuentran naturalmente en el entorno. Esta actividad, que en un principio es semejante a la recolección, se puede convertir, si las condiciones son adecuadas, en un cultivo sostenible mas o menos extensivo, independiente de la pesca y puede llegar a generar una importante fuente de ingresos.

– Mejora de pesquerías.
 Es una actividad que va cobrando importancia a medida que se controlan mejor los procesos de reproducción y cría larvaria. Consiste en sembrar peces de pequeño tamaño en lagunas o grandes estanques para que, mediante un manejo racional del ecosistema engorden de forma natural hasta la época de su recolección o pesca. Existen experiencias en la que esta actividad es llevada a cabo por grupos de pescadores y debe ser considerada por tanto, como una actividad integrada con la pesca. Los rendimientos pueden llegar a multiplicar por cuatro la cosecha de peces que se daría de no existir el adecuado manejo.

Servicios de extensión rural
Uno de los principales problemas y una de las causas del poco éxito de muchos programas de acuicultura ha sido la falta de un adecuado sistema de extensión, es decir han fallado en hacer llegar el conocimiento a los productores. Para que la actividad se extienda y la trasmisión de información sea correcta, sobre todo en zonas en las que no es una actividad tradicional, es necesario contar por un lado con la estructura y los recursos adecuados y por otro con la realización de estudios muy exhaustivos de cómo llevar a cabo este proceso en cada caso.

• Sostenibilidad ambiental
Primeramente es importante enfatizar el hecho de que la actividad acuícola es la única opción sostenible si se quiere mantener y/o aumentar el consumo de pescado sin acabar con los recursos pesqueros. Puede considerarse, por tanto, una actividad con un impacto positivo en los ecosistemas si se lleva a cabo de la forma adecuada.

Los mayores impactos de la acuicultura sobre el medio ambiente se deben a tres causas:
– Polución ambiental debido a los residuos vertidos al entorno.
– Disminución de los recursos pesqueros debido a la utilización de harinas y aceites de pescado como alimento y al abastecimiento de postlarvas o alevines procedentes del medio natural.
– Disminución de la biodiversidad del entorno por: fugas de individuos cultivados de especies no nativas, fugas de individuos de especies nativas con escasa variabilidad genética y fugas de individuos enfermos.

Sostenibilidad económica
En líneas generales se puede decir que cualquier actividad acuícola debe ser sostenible económicamente. Debe, por tanto, ser «rentable» y aportar riqueza o valor en forma de ingresos y/o creación de empleo. En el caso de la acuicultura «comercial» esta rentabilidad debe ser viable de forma que en un plazo medio la actividad productiva pueda someterse a las leyes de mercado sin necesidad de ayuda externa.

En el caso de la acuicultura a pequeña escala, sin embargo, deben tenerse en cuenta otros factores o externalidades que no son tan obvios en términos económicos.

Una posible solución para hacer frente a la baja rentabilidad de las explotaciones de pequeña escala es la promoción de cooperativas, entendiendo el cooperativismo como una fórmula empresarial actual, real y eficiente que permite a los pequeños productores sumar esfuerzos y resultados para competir con las grandes empresas en un mercado liberalizado. A diferencia de la gran empresa, la fórmula cooperativa hace prevalecer los derechos y la rentabilidad de los socios en función de la persona y del trabajo aportado y no del capital, lo que permite una mayor igualdad de oportunidades para los productores.

Sostenibilidad sociocultural
En los casos en los que las actividades de cultivo no forman parte de la tradición, para que una iniciativa de acuicultura sea adoptada es necesario una determinada actitud en los individuos y en los grupos sociales. Una vez adoptada y caso de que sus resultados productivos sean positivos, se debe mantener y contribuir al desarrollo de una zona o una comunidad y para ello deben darse asimismo determinadas condiciones sociales. Es, por tanto, esencial tener en cuenta y evaluar correctamente los diferentes factores de índole sociocultural de los que va a depender el éxito de cualquier iniciativa.

Niveles de actuación
El diferente estado de desarrollo general de un país, sus peculiares características ambientales, socioculturales y económicas, así como el estado de desarrollo del propio sector de la acuicultura en el mismo, van a condicionar que las intervenciones de la ayuda internacional se concentren con mayor intensidad en un determinado nivel de actuación.

Por ejemplo, en países con un muy escasa o incipiente actividad en acuicultura, resulta imprescindible actuar:

– A nivel de granja en el establecimiento, puesta en marcha y seguimiento de granjas demostrativas
– A nivel local (comunidad provincia o región) en la creación de grupos de trabajo o asociaciones participativas y formación sobre el técnicas de gestión y producción acuícola
– A nivel nacional es necesario actuar en la «sensibilización» hacia la nueva actividad tanto con los granjeros como con las autoridades responsables de su desarrollo, la definición de especies, zonas prioritarias a desarrollar y prioridades de investigación.
– A nivel regional en el intercambio de información sobre planificación y regulación del sector.

Proyecciones para 2012-2021
Se prevé que la producción mundial del sector pesquero y acuícola, impulsada por la mayor demanda de pescado, alcance la cifra de 172 millones de toneladas aproximadamente en 2021, lo cual supone un incremento de un 15 % con respecto al promedio de 2009-2011. Este aumento se debe principalmente a la acuicultura, que se espera que alcance en torno a 79 millones de toneladas, es decir, un 33 % más durante el período de 2012-2021, en comparación con el incremento del 3 % de la pesca de captura. Sin embargo, se prevé una desaceleración en el crecimiento de la acuicultura, de una tasa media anual de 5,8 % en el último decenio a 2,4 % durante el período objeto de examen. Esta disminución se deberá principalmente a la escasez de agua, la limitada disponibilidad de lugares óptimos de producción y el aumento de los costos de la harina y el aceite de pescado y otros piensos. A pesar de la tasa de crecimiento más lenta, la acuicultura seguirá siendo uno de los sectores de producción de alimentos de origen animal de crecimiento más rápido. Gracias a su contribución, la producción total de la pesca de captura y la acuicultura superará a la de carne de vacuno, porcino o aves de corral (Figura 44). Los productos derivados de la acuicultura contribuirán a aumentar la cuota de la producción pesquera mundial, con un crecimiento medio del 40 % en 2009-2011 al 46 % en 2021. Se espera que la producción acuícola siga creciendo en todos los continentes, con variaciones entre países y regiones en cuanto a la gama de productos en especies y formas. Los países asiáticos seguirán dominando la producción acuícola mundial, con una cuota del 89 % en 2021; China por sí sola representará el 61 % de la producción total.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Presente y Futuro de la Acuicultura en el Perú


Aspectos generales.
La acuicultura peruana está orientada principalmente al cultivo de camarones peneidos (Litopenaneus vannamei), concha u ostión abanico (Argopecten purpuratus), trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss) y tilapia (Oreochromis spp.) siguiendo la tendencia de los principales cultivos que se tiene en la región de América Latina y El Caribe, adicionalmente se cultivan en menor volumen entre otros, algunos peces amazónicos como son el sábalo cola roja (Brycon erythropterum), la gamitana (Colossoma macropomun), el paco (Piaractus brachypomus), un híbrido derivado de ellos como es la pacotana y viene emergiendo de manera interesante el cultivo de paiche (Arapaima gigas). De igual modo, existe una gran variedad de especies con potencial acuícola y con muy buenas perspectivas de mercado, como son la doncella (Pseudoplatystoma fasciatum), el dorado (Brachyplatystoma spp.), zúngaro (P. tigrinum) entre otros peces amazónicos y por otro lado algunos peces de procedencia marina como son el lenguado (Paralichtys adspersus), atún de aleta amarilla (Thunnus albacares), el barrilete (Katsuwonus pelamis), la corvina (Cilus gilberti), cabrilla (Paralabrax humeralis), chita (Anisotremus scapularis), entre otros.

Especies Cultivadas de la Acuicultura Peruana, 2000 - 2011

La Producción Nacional
La cosecha de la acuicultura peruana en el año 2010 alcanzó poco más de 89 mil toneladas, siendo que el 81% son cosechas del ámbito marino y el 19% proviene del ámbito continental. Se puede apreciar en líneas generales que todos los sistemas de producción acuícola experimentaron un crecimiento notable a partir de 2002, particularmente los principales cultivos (concha de abanico, langostinos y trucha arco iris), aunque la producción de tilapias y de peces amazónicos también crecieron durante este período pero en una menor proporción.




En el año 2008 el cultivo de concha de abanico sufrió una baja debido a eventos naturales como marea roja y el ingreso de corrientes cálidas que afectaron con altas mortalidades el cultivo y la producción de semilla de la especie; sin embargo, se ha recuperado notablemente y el proceso de formalización de las asociaciones de pescadores artesanales que se dedican a la actividad de repoblamiento en Piura ha permitido tener un mejor registro sobre las cosechas de acuicultura de dicha especie como se puede apreciar su cosecha para el año 2010.

De igual modo, se ha determinado que el crecimiento de la acuicultura peruana en el periodo 2000 – 2009 ha sido a una tasa anual de 20.8%, lo cual representa un crecimiento importante frente a otros sectores de producción de alimentos en el país.

Asimismo, la acuicultura viene consolidándose como un importante rubro económico de producción de alimentos por las condiciones que ofrece el territorio peruano en cuanto a climas, gran extensión de los espejos de agua habilitados y zonas propicias para desarrollar la actividad acuícola tanto en el ámbito marino y como continental, así como por su aporte en la generación de empleo, ingresos y su contribución a la seguridad alimentaria para el país.



Actualmente, existen departamentos que vienen convirtiéndose en las principales zonas de producción acuícola en el país, por sus características ambientales y condiciones para el desarrollo de un buen cultivo de acuicultura y áreas apropiadas, tal es así que se ha caracterizado a Tumbes como la zona de mayor actividad acuícola para la especie langostino; Piura y Ancash para la concha de abanico; San Martin y Piura con la tilapia; Junín, Huancavelica, Lima, Pasco y Puno se viene caracterizando como las principales zonas para la producción de la trucha y San Martin, Loreto, Ucayali y Madre de Dios para los diversos peces amazónicos como son la gamitana, el paco, el sábalo cola roja, el paiche y el boquichico.

Los departamentos con los principales volúmenes de cosecha son Piura con 46.7 mil TM (52.5%), seguido por Tumbes con 12.7 mil TM (14.3%), Ancash con 12.6 mil TM (14.25%), Puno con 9.6 mil TM (10%), Junín con 1.8 mil TM (2.08%), Ica con 923 TM (1.08%), Lima con 820 TM (0.92%), San Martin con 810 TM (0.91%), Huancavelica con 726 TM (0.82%) y Loreto con 642 TM (0.72%), el resto de departamentos sumarian un volumen total de 1.3 mil TM (1.5%).




Las PyMES y su aporte a la Acuicultura
Asimismo, del análisis realizado a las cifras estadísticas y las consultas que se realizó a la Oficina de Estadística del Ministerio de la Producción se ha podido determinar que la cosecha acuícola del año 2010 según su nivel de desarrollo, estaría sustentado en empresas de menor escala o de pequeña y mediana empresa y las asociaciones que desarrollan actividades de repoblamiento las cuales en conjunto tienen una participación de 63.14%, el nivel de acuicultura de mayor escala tiene una participación de 36.22% y la acuicultura de subsistencia o de recursos limitados tendrían una participación de apenas 0.64%.




El Mercado Interno
Respecto a los aspectos de comercialización se debe señalar que la acuicultura cuenta con dos canales como son el mercado interno y el de exportación, respecto al mercado interno se debe indicar que las principales especies comercializadas son la trucha arco iris, la tilapia, la gamitana, el sábalo cola roja, el langostino y la concha de abanico. De igual modo se debe mencionar que la evolución del mercado interno ha ido en aumento de manera geométrica puesto que de apenas 947 TM comercializadas en el año 2000, para el año 2010 se registró un comercio de 15.4 mil TM, ello demuestra que los productos de acuicultura se vienen abriendo paso en las preferencias de los consumidores peruanos.

Se ha podido determinar que el mercado interno en el periodo 2000 – 2010 a una tenido un crecimiento a una tasa de 22%; para el año 2010, diversas especies han incrementado su volumen comercializado como son la trucha, tilapia, gamitana, sábalo cola roja y el paiche; sin embargo, las especies concha de abanico y langostino han reducido considerablemente su comercio en el mercado interno debido en el caso de concha de abanico, ha existido una mayor demanda y mejor precio en el mercado de exportación y en el caso del langostino la reducción del comercio en el mercado interno se ha debido a que este sector está a la espera de una mayor demanda del mercado de exportación teniendo en cuenta la mejora de precios de venta, se viene almacenando la producción a la espera de la oportunidad de mercado.

Para el año 2010, las principales especies comercializadas son la trucha arco iris con poco mas de 12 mil TM (79.87%), tilapia bordeando los 1.4 mil TM (9.23%), gamitana con 680 TM (4.43%), langostino con 407 TM (2.65%), concha de abanico con 208 TM (1.35%) y sábalo cola roja con 114 TM (0.74%), paiche con 48 TM (0.31%) el resto de especies como el boquichico, camarón gigante de malasia, carachama, paco, pacotana, etc. suman 217 TM (1.41%).



Si bien es cierto, se ha bordeado las 15.4 mil TM de productos acuícolas comercializados en el mercado interno, no se cuenta con información oficial sobre su valor de comercialización a nivel nacional; sin embargo, basados en los precios de comercialización referenciales de los mercados mayoristas13 tanto en Lima como en algunos departamentos, el presente informe ha estimado el valor de los productos acuícolas para el año 2010; en ese sentido para la trucha arco iris se ha tenido como precio promedio S/. 11.00 x kilo, estimando su valor de comercialización en 134.9 millones de nuevos soles (48.1 millones de dólares americanos)14, asimismo la tilapia ha tenido un precio de S/. 6.00 x kilo y se ha estimado su valor en 8.5 millones de nuevos soles (3 millones de dólares americanos), de igual modo, para la gamitana se ha tenido un precio de S/. 9.5 x kilo y se ha estimado un valor de comercialización de 6.4 millones de soles (2.3 millones de dólares americanos), para el langostino se ha tenido un precio de S/. 20.00 x kilo y se ha estimado su valor en 8.1 millones de nuevos soles (2.9 millones de dólares americanos), la concha de abanico ha tenido un precio de S/. 30.00 x kilo y se ha estimando su valor de comercialización en 6.2 millones de nuevos soles, respecto al sábalo cola roja se ha determinado un precio de S/. 11.75 x kilo estimando su valor de comercialización de 1.4 millones de nuevos soles (478 mil dólares americanos), finalmente para el caso del paiche se ha tenido un precio de S/. 20.00 x kilo y un valor de comercialización de 960 mil nuevos soles (342 mil dólares americanos). En tal sentido la comercialización de los productos acuícolas incluyendo el total de especies ha tenido un valor estimado de 167.63 millones de nuevos soles (59.86 millones de dólares americanos).

El Mercado Externo
Respecto a las exportaciones se debe señalar que las especies de la acuicultura peruana establecidos en los mercados internacionales son la concha de abanico, langostino, trucha arco iris y tilapia; asimismo, se viene aperturando el mercado de exportación del paiche y el cual se viene promocionando con el nombre comercial “arapaima” para los mercados internacionales. De igual modo, el volumen de exportación de los productos acuícolas ha venido incrementándose considerablemente en los últimos años a una tasa de crecimiento de 29%, teniendo apenas 1,309 TM en el año 2000 y registrando 20.9 mil TM para el año 2010; el principal producto exportado es la concha de abanico con 9.98 mil TM (47.61%), langostino con 9.93 mil TM (47.38%), trucha con 953 TM (4.55%), tilapia con 94 TM (0.45%) y el paiche con apenas 2 TM (0.01%).

De igual modo, el valor de las exportaciones se incrementó considerablemente desde el año 2000 en donde se registró apenas 10.7 millones de dólares y alcanzando para el año 2010 poco mas de 165 millones de dólares americanos. Es importante señalar que en el año 2007 las exportaciones fueron afectadas por la disminución de precios por la crisis internacional, sin embargo en el año 2010, se puede apreciar una mejora en los precios de comercialización.



Los precios de comercialización en el año 2010 han mejorado notablemente para todas las especies acuícolas que exporta el sector acuícola peruano, tan es así que comparando los años 2009 y 2010 se observa que en el caso de concha de abanico su precio se incremento en 66%, en el caso del langostino éste se incremento en 45%, en trucha su incremento fue de 15%, la tilapia fue de 34%; asimismo, se ha podido apreciar la reciente exportación del paiche, el cual ha tenido el mayor precio de exportación por kilo alcanzando los US$ FOB 11.58.15

El comparativo de exportación refiere que casi todos productos de la acuicultura peruana han incrementado su volumen y valor exportado, exceptuando el langostino el cual su exportación se redujo en 26% en su volumen, ello debido a que Estados Unidos, su principal mercado de destino, aún no incrementa la demanda de algunas presentaciones como son las colas de langostino, sin embargo ha tenido mejores precios de comercialización por la baja en la oferta de este producto.

Los Principales Destinos de la Acuicultura Peruana
De otro lado es importante señalar que los principales países de destino de los productos de la acuicultura peruana son EEUU de Norteamérica que concentra el 42.11% (8,827 TM) del volumen total de las exportaciones acuícolas peruanas, seguido por Francia con el 29% (6,201 TM), España con el 11.18% (2,344 TM), Países bajos con el 6.04% (1,265 TM), Italia con el 1.73% (362 TM), Bélgica con el 1.54% (322 TM), Canadá con 1.20% (251 TM), Alemania con el 0.85% (178 TM) y Noruega con el 0.79% (165 TM), asimismo existen otros países donde se exportan cantidades mínimas y que en conjunto representan el 4.99% (1,046 TM).




Proyecciones para la Acuicultura Peruana
La acuicultura peruana, al ser una actividad relativamente nueva, seguirá expandiéndose e incrementándose con el fin de satisfacer las necesidades de los mercados internos y externos, generar mayores empleos y constituirse en una de las actividades de provisión de alimentos saludables y de alto valor proteico.




En ese sentido, analizando el crecimiento general de la acuicultura peruana en el periodo 2000 - 2009, su tasa de crecimiento determinada para dicho periodo (20.8%) y el considerable incremento registrado en el año 2010, basado principalmente por los registros de cosecha obtenidos de la concha u ostión abanico, se considera que los volúmenes de cosecha de la acuicultura peruana que podrían registrarse para el año 2011 estarían entre los 90 mil y 92 mil TM, se considera que los volúmenes de concha de abanico, los cuales dieron el considerable crecimiento, posiblemente se mantengan o disminuyan en dicho año, ello debido a la poca presencia de semilla en el medio natural y la cual tendría un impacto en las cosechas del 2011, sin embargo se espera aún el incremento de los volúmenes principalmente de la cosecha de la trucha arco iris y luego del langostino, tilapia, gamitana, sábalo cola roja y paiche.

domingo, 2 de octubre de 2011

Universidades Peruanas deberán reinventar sus escuelas de formación en Acuicultura


 Las Universidades Peruanas están enfrentando hoy una baja considerable de aspirantes e ingresantes alas escuelas de acuicultura debida principalmente al bajo interés de los jóvenes estudiantes en la acuicultura y en otras carreras ligadas, este es un problema que le compete a muchas instituciones públicas, pero sobre todo a las mismas universidades peruanas.

Hace dos meses representantes de seis universidades de Chile se reunieron para analizar la situación de la carrera de ingeniería en acuicultura a nivel nacional. La principal razón fue tratar el bajo interés de los jóvenes por ocupar un puesto en los procesos de admisión, lo que actualmente también está ocurriendo en las universidades Peruanas.

Un estudio de los investigadores de la Universidad Católica del Norte, menciona que se trata de una realidad que no solo afecta a las ingenierías en acuicultura sino que a todas las carreras relacionadas, lo que se refleja en el interés previo de los alumnos por estudiar alguna de estas. Mencionan que desde el 2006, el interés por estudiar alguna carrera de esta área paso de un ya bajo 0,33% a un 0,17 % en 2010, algo muy similar aquí en el Perú, donde en el último examen de admisión ingresaron menos de 8 postulantes a la carrera de ingeniería en acuicultura, cuando en los 90 mínimo ingresaban entre 25 a 30 postulantes.

Esto quiere decir que el interés de los jóvenes de postular a las carreras ligadas a la acuicultura es bastante bajo, esto sin contar posteriormente que de los que ingresan hay un porcentaje que se retira, trasladan o simplemente cumplen con terminar con la carrera. Muchos de los factores por la cual los jóvenes no ven como una alternativa a la carrera de la ingeniería en acuicultura y otras ligadas es sobre todo a la baja remuneración laboral percibida en comparación con la inversión de tiempo y dinero que hay que hacer para estudiar alguna de las carreras ligadas.

Otro hecho resaltante es que muchos de los que terminan su carrera no pueden o no lograr seguir especializándose en temas importantes como Patología, Biotecnología, Nutrición, entre otros por la falta de apoyo o motivación por parte del sector público y menos piensan en seguir cursos, diplomados, maestrías, Doctorados o Ph.D en temas de acuicultura. Esto es un hecho ya que muchas veces el mercado es tan limitado y no exige mucha especialización.

Al respecto Juan Banle, director de la Escuela de ingeniería en acuicultura de la Universidad Católica de Temuco, menciono que lo preocupante de este caso es que la acuicultura es una actividad productiva y con o sin interesados en estudiar la carrera, la actividad acuícola seguirá creciendo a nivel nacional e internacional y por lo tanto la necesidad de profesionales de alguna manera la industria lo solucionara; lamentablemente estos puestos serán copados por profesionales de otras carreras o por profesionales del extranjero, lo que muchas veces ha traído un sesgo o problemas por desconocimiento del tema o por desconocimiento de la situación nacional, cuando los ideales para ocupar estos puesto deberían ser los ingenieros en acuicultura peruanos producidos en el País, con conocimientos de la parte técnica y de la realidad del Perú.

Otro factor que menciona Marcela Astorga, directora de la escuela de Acuicultura y Pesquerías de la Universidad Austral de Chile, es el descenso de las preferencias por carreras asociadas a recursos naturales y ciencias del mar, lo cual a futuro puede generar un gran problema al país, reconociendo que este se caracteriza por su desarrollo a través de la utilización de una alta diversidad de sus recursos naturales, lo cual es una lamentable contradicción para el adecuado desarrollo del país, con el requerimiento de los profesionales idóneos para ello. En nuestro caso muchas veces nos jactamos de ser un país rico, mega diverso con muchos recursos naturales y sin embargo no hacemos nada por ver quién cuidara y manejara correctamente estos en el futuro.

POSIBLES RAZONES
En el caso de Chile, una de las principales razones para el bajo interés de los jóvenes por la carrera de ingeniería en acuicultura, fue sin duda la crisis económica del sector, principalmente el salmonero, que fue un factor gatillante en el desencanto de los estudiantes para preferir las carreras acuícolas, sostiene Luis Filún, de la Universidad de lo Lagos.

En el caso peruano sin duda el factor promordiante para el bajo interés de los estudiantes por las carreras ligadas a la acuicultura es el poco desarrollo de la actividad en el País, lo que ha traído como consecuencia que muchos desconozcan de esta actividad y menos sepan que existen carreras ligadas.

Con respecto a esto Marcela Astorga menciona, que las razones que llevan a un estudiante a decidir por una carrera u otra es multifactorial, y apunta a que el temor a una baja empleabilidad futura seria un de los aspectos relevantes que inciden en un bajo ingreso a la carrera. En el caso de Chile a pesar de haber tenido problemas por la crisis de la salmonicultura y pectinicultura, sin embargo los datos demuestran que los egresados de esta carrera presentan una alta empleabilidad, alcanzando valores promedios de un 0,88. En el caso de Perú, lamentablemente un egresado de la carrera de ingeniería en acuicultura tiene que competir no solo con profesionales de pesquería quienes muchos años ni apostaban por la acuicultura, competir con profesionales de Biología, medicina veterinaria entre otros, sumado a esto que no hay un respaldo institucional ya sea por las mismas Universidades, los Colegios profesionales y el mismo estado que sigue permitiendo la participación no solo de los ya mencionados sino de otras carreras, sobre todo en los puestos que toman las decisiones del sector. Como dijo alguien, el verdadero cambio y desarrollo del sector se dará, cuando el País rompa con los viejos paradigmas y rompa con esa mentalidad anticuada de pensar en poner a gente de confianza y no a los más idóneos para estos puestos, pensar primero en el País y no en ellos mismos.

En Chile según Astorga de la UACh, otro factor es la relación que se establece entre la acuicultura y el daño al medio ambiente, lo cual, además ha sido altamente difundido por diversos medios de comunicación, generando, cierto rechazo de los estudiantes a asociarse a actividades contaminantes a diferencia de que ellos podrían verlo como una oportunidad de mejorar la situación.

Otro punto al respecto es que, durante los últimos cinco años ha habido un desinterés a nivel nacional, por parte de los estudiantes secundarios, de estudiar carreras relacionadas a la naturaleza, tales como ingeniería forestal, agronomía y biología marina, dado al tipo de profesión y remuneración que perciben estos profesionales, añade Luis Filún de la Universidad de los Lagos.

Según Juan Barile, en Chile las bajas postulaciones a la carrera de ingeniería en acuicultura en particular y a las ciencias del mar en general, es un fenómeno que se viene sucediendo antes de la crisis del salmón. La crisis salmonera solamente acelero y acentuó el fenómeno de las bajas matriculas pero en ningún caso fue su punto de partida. La acuicultura nacional, en general, ha estado en crisis en los últimos tres a cuatro años, siendo la de mayor impacto la problemática de la industria del salmón, dada su cobertura productiva que alcanza más del 95 % de las exportaciones acuícolas, también subraya que las noticias vía prensa escrita y televisión traspasaron la esfera económica-comercial, dejando instalada en la sociedad civil una mala imagen. En este sentido, asevera que solo una actuación conjunta de las universidades, empresarios y Gobierno pueden revertir la situación y re posicionar la actividad.

NUEVO ENFOQUE
Una de las percepciones de la difícil situación de las carreras de ingeniería en acuicultura en una posible brecha entre la formación de los ingenieros y el enfoque productivo de las empresas. Luis Filún explica que hasta antes de la crisis del salmón creo que el desarrollo de esta se debió a la solida formación de nuestros estudiantes en las diferentes áreas de la acuicultura.

No obstante hoy, con un nuevo escenario, según el representante de la Universidad de Los Lagos, es necesario dialogar con las empresas productivas, con el fin de adecuar las mallas curriculares en cada una de las universidades y entregar sellos característicos.

Para Barile de la UCT, es posible que exista dicha brecha, pero cree que ello no incide sustancialmente en la baja matricula de las carreras de acuicultura. Sin embargo, destaca que es necesario que las universidades del País, que tiene la carrera coordinen esfuerzos para generar un programa que tenga bases comunes y atingentes al accionar de las empresas. Un ejemplo, la problemática de la biodiversidad no está contenida o está representada pobremente en los programas curriculares actuales y a la luz del problema ISA, hoy aparece como un contenido relevante.

En el caso de Perú, son muy pocas las universidades que mantiene un lazo con el empresariado y viceversa, muchos dicen que existe un divorcio entre ellos, pero lo cierto es que nunca hubo un matrimonio, menos uno feliz, porque para algunos es un gasto y para otros es trabajo adicional sin pago. Sin embargo es muy cierto que todas las universidades con escuelas de formación en temas de acuicultura y similares, deben cada cierto tiempo revisar y mejorar sus curriculas de acuerdo al panorama mundial, ya que se deben producir profesionales no solo para nuestro país, sino profesionales competitivos que puedan desempeñarse en el exterior, tal como lo están haciendo muchos colegas en el exterior pero a cuenta suya. Quizás un ejemplo de esto serian los profesionales en medicina que son muy solicitados en el exterior, entre otras profesiones.

La elaboración de los perfiles de egreso de los alumnos debe ser una interacción conjunta con la empresas empleadoras de los futuros profesionales, entre las cuales se incluyen las empresas productivas acuícolas, por lo tanto basado en esta metodología la diferencia entre la formación y lo que requiere la empresa no debería ser significativa, comenta Marcela Astorga. Sin embargo cuando la empresa reduce su mirada a un nivel reduccionista, llevándolo a un enfoque parcializado (ejemplo, solo rentabilidad económica), podría ser que los profesionales del área acuícola no puedan desarrollar todas sus competencias para responder a las empresas, agrega la directora de la Escuela de Acuicultura y Pesquerías de la UACh.

LO QUE SE VIENE
Acerca de esto, los académicos de Chile mencionan: sin alumnos, las universidades tienden a cerrar la carrera. Independientemente de cuán importante es la acuicultura para el País, el slogan Chile Potencia Alimentaria, es a nivel nacional y sin ayuda de los actores (Estado, universidades, empresarios), nos quedaremos sin egresos de ingenieros en acuicultura en el país, dice enfático Juan Barile.

Para el caso de Perú, esto también es cierto, ya muchas universidades nacionales han pensado en cerrar sus escuelas de Biología pesquera o de Ingeniería Pesquera, crear nuevas escuelas que rindan mas; pero esto es anecdótico por que existen universidades privadas que están sacando carreras ligadas a la acuicultura y otras áreas como los eco negocios, así mismo muchas universidades con otras carreras, están ingresando con fuerza a temas específicos y contemporáneos como la sanidad y medio ambiente (Patología, Biotecnología, Gestión, trasferencia tecnológica, entre otras).

En este punto, Astorga considera necesario considerar que la ingeniería en acuicultura es una Ingeniería de base biológica, como es definida según los criterios de la Comisión Nacional de Acreditación, por lo cual sus competencias incluyen estos criterios, además de los netamente ingenieriles. Otro factor presente es que el sector productivo posee una baja discriminación de profesionales, ubicando en cargos similares a ingenieros en acuicultura, biólogos marinos o médicos veterinarios, sin reconocer la alta diferencia formativa entre ellos. 

Esto lamentablemente es muy cierto y también seda en el caso del Perú, esperemos no lleguemos al caso de otros países de Europa, donde el profesional en medicina veterinaria es el único autorizado para firmar proyectos en temas de Acuicultura, si bien es cierto el médico veterinario ve también la parte biológica, no es lo mismo conocer la biología de animales mayores, como el conocer la biología de los animales acuáticos.

Las acciones que las universidades de Chile con carreras en acuicultura planean realizar para revertir la baja admisión de alumnos a la carrera en el próximo año son como primera misión será aglutinar a los actores involucrados, además de revertir, en primera instancia la imagen país de la actividad acuícola. Así se definieron ciertos pasos a seguir para fortalecer las carreras de acuicultura y potenciar también la investigación en acuicultura. Se estableció la consolidación de la Red de carreras de ingeniería en acuicultura de las Universidades de CRUCh, se definieron acciones para potenciar la acuicultura mediante futuros convenios internacionales, se definió el inicio de un análisis interno sobre el posicionamiento de los profesionales de esta área para conocer dónde y cómo se están desarrollando laboralmente. Por último, se definieron acciones para dar a conocer esta carrera y el quehacer de sus profesionales, lo cual muchas veces no es conocido por la comunidad, explica Marcela Astorga.

Esto es un verdadero ejemplo a seguir por las universidades peruanas, imagínense si aun en Chile que es un País con una Acuicultura desarrollada y aun así no se conoce el quehacer de sus profesionales, que será aquí en el Perú, donde los profesionales en acuicultura están olvidados por el sector público y más aún desconocidos por el sector privado.

Finalmente Astorga, señala que será relevante, tanto dentro de las universidades como con las empresas productivas y otros grupos empleadores de estos profesionales, analizar y establecer el requerimiento de estos u otros profesionales que permitan apoyar en forma integral a esta actividad, sabiendo que la acuicultura es una actividad que aun está en su proceso de crecimiento y más aun es el futuro para la alimentación humana, con un altísimo potencial de desarrollo. Este es un momento de reflexión para entender cuál es el rol de la universidad en formar los profesionales que el entorno requiere y en este caso, para apoyar un desarrollo sustentable de esta actividad con mucho futuro, como lo es la acuicultura.

En nuestro caso si aun en Chile la acuicultura esta en desarrollo, en el Perú aun estamos empezando y tenemos la ventaja de crecer correctamente, pero no esperemos a ser los últimos, la solución está en manos de las universidades, el estado y la empresa privada y sumado a esto quizás como mencionaron algunos una organización publico privada como es el Instituto Nacional de Acuicultura que los dirija y dirija la políticas del sector...