sábado, 2 de noviembre de 2019

Propuesta de Creación del Instituto Nacional de Acuicultura


La acuicultura en el Perú viene emergiendo como un rubro de producción económica importante por las condiciones que ofrece el territorio peruano en cuanto al clima y gran extensión de los espejos de agua propicios para la actividad acuícola; sin embargo, aún debe fortalecerse y organizarse los aspectos de investigación, desarrollo e innovación tecnológica, así como de la transferencia de tecnologías generadas para fortalecer y diversificar los sistemas de producción acuícola.

A lo largo de las últimas décadas se ha podido observar que el proceso de entrenamiento, transferencia de tecnologías y asistencia técnica permanente en el campo de la acuicultura, ha generado como producto que las Instituciones del Estado (PRODUCE, FONDEPES, IMARPE, ITP, IIAP, etc.) creen programas y ejecuten proyectos en acuicultura, sin contar con los técnicos – profesionales especialistas del área respectiva, quienes al ejecutar sus actividades se encuentren con una brecha entre la teoría y la práctica, entre las oficinas de trabajo y la vida real de campo. Partiendo de este hecho, es necesario que la acuicultura tenga un vínculo entre los comuneros, parceleros o futuros acuicultores y la sociedad, a través de la creación y/o conducción de proyectos productivos reales, que permitan dar significativos aportes a la sociedad de parte de los acuicultores desde sus competencias, habilidades y destrezas de los conocimientos adquiridos, y estos tener una formación práctica integral, conforme a la realidad del mercado. Para generar esta sinergia acuicultor – Estado – Universidad- Empresa, las unidades promotoras toman la nueva dimensión de técnicas productivas estableciendo nexos con la empresa privada que aporta modelos reales de la actividad productiva, evitando a la vez, la generación de nuevos acuicultores con la mentalidad de funcionarios burocráticos, en lugar de gestores de empresas que contribuyan al desarrollo integral del país en el campo de la acuicultura. Partiendo de esta perspectiva, se constituye un espacio que permita cumplir con este objetivo y que sea sostenible, basado en la autogestión y alianzas estratégicas. De allí se cree el Instituto Nacional de Acuicultura (INA), cuyo proyecto se pone a disposición para la inclusión dentro de la Estructura en el Sector Pesquería, estando basado en la filosofía que exponemos más adelante. En este contexto que el Instituto Nacional de Acuicultura, desea incursionar en el ámbito de la promoción del desarrollo integral de la nación, asociado íntimamente con el desarrollo humano, económico y social.

La actual situación económica y social del país y la necesidad de avizorar el futuro, nos motiva a construir escenarios para los años venideros: vemos que estamos gestionando en un mundo globalizado de insondables expectativas científicas, TLC y de constantes cambios tecnológicos, en cuyo contendido lo único constante es el cambio y donde el futuro acuicultor es un reto de innovación  y creatividad que pretende compulsivamente reemplazar antiguos arquetipos del conocimiento por nuevos espacios cognoscitivos y la recuperación de aquellos valores perdidos que impulsen la convivencia humana, creando las condiciones que faciliten la Promoción y articulación de Estado – Universidad – Empresa – Sociedad, como una forma eficiente de aportar al desarrollo y crecimiento armónico del país. El INA, en tal contexto deberá promover, capacitar y transferir tecnología a través de sus técnicos- profesionales a los nuevos gerentes del desarrollo de la acuicultura, con una nueva mentalidad proyectiva, humana, creadora e innovadora, y con la capacidad de mejorar la plataforma social a partir de su actuación en las empresas, las instituciones y en el quehacer diario. Sus técnicos- profesionales formarán el factor humano que administre el cambio y el desarrollo en democracia. 



La necesidades permanentes de la sociedad y el Estado Peruano, están relacionados a la reivindicaciones de la población alto andinos, indígenas, aguarunas etc., y sobre ellas gira el problema de la demanda nutricional del futuro. Sobre este tipo conceptual: Necesidad, Reivindicación y Futuro; el INA debe constituirse en la alternativa de respuesta, siendo el Comité Central quien propone la creación y funcionamiento del Instituto con cinco áreas técnicas científicas promotoras:

          INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO
          CAPACITACIÓN
          TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA
          PROMOCIÓN, MERCADOS Y COMERCIALIZACIÓN
          SANIDAD Y PATOLOGIA

Estas se relacionan directamente con las necesidades de empleo y alimentación en las próximas décadas, posibilitando un tratamiento a fondo de la relación entre aparato productivo, formación y desarrollo social.

La justificación de nuestro proyecto, se basa entre otras consideraciones, en las siguientes:

          Personal Directivo, están conformados por profesionales y técnicos especializados  y experimentados en la gestión de organizaciones económicas y de bien social, con una gran capacidad gerencial, proyectándose a generar un Instituto de Acuicultura, con el espíritu de promover y desarrollar programas y proyectos de cultivos marinos y continentales que rompan la dependencia financiera tradicionalmente ligadas al Estado a favor de la autogeneración de ingreso y empleo.
          Los pilares conceptuales del Instituto que se propone, descansan en interrelación de la administración gerencial, calidad total, manejo de cultivos, ética, misión esencial de promover y contribuir al desarrollo de las regiones más necesitadas del país.
          Se propone brindar ayuda técnica y profesional con calidad y competitividad y brindar un buen servicio.
          En las regiones alto andinas y zonas tropicales con alto grado de desempleo y sumados con los pescadores artesanales de la costa que aspiran a tener ingresos, conforman una población que podemos atender con la materialización de nuestro proyecto.

En este contexto la poca o casi nada o desvío de inversión en los centros de acuicultura para realizar la capacitación y transferencia de tecnologías en acuicultura, supera grandemente la capacidad de atención  y la restricción en más evidente en determinados cultivos, porque muchos no tienen el direccionamiento claro de la misión que debe cumplir para la región donde se encuentran.

Es importante señalar que en la región se ha visto que países como Chile, Brasil, Ecuador, México y Colombia, han sentado las bases de desarrollo de la acuicultura en instituciones públicas y público-privadas dedicados de manera exclusiva a la investigación, desarrollo tecnológico e innovación en acuicultura, contribuyendo con el fortalecimiento de las cadenas productivas y procurando el desarrollo de nuevos cultivos acuícolas con miras a la diversificación y escalamiento productivo, esto les permite ser importantes países de acuicultura en la región. Tal es así que Chile, cuenta con la Fundación Chile que es una corporación público - privada sin fines de lucro cuyos socios son el Gobierno de Chile y BHP Billiton – Minera Escondida, que se enfoca al desarrollo tecnológico e innovación productiva. Para la actividad de acuicultura cuenta desde el año 1982 con un Centro de Desarrollo y Transferencia Tecnológica en Acuicultura y con una moderna infraestructura y capacidades técnico productivas para I+D+i orientadas a la producción comercial de peces y moluscos, así como al desarrollo de nuevas oportunidades para la acuicultura de la macro zona norte de Chile.

Por su parte, Brasil para el despegue e impulso de la actividad de acuicultura cuenta desde el año 2009 con un Ministerio de Pesca y Acuicultura y la investigación, desarrollo tecnológico e innovación se basa en los trabajos que realiza el Instituto Nacional de Pesquisas da Amazonia (INPA), el cual realiza investigaciones y desarrollo tecnológico para la acuicultura amazónica. Asimismo, Ecuador para fortalecer la actividad de acuicultura y especialmente la de langostino cuenta con el Centro Nacional de Acuicultura e Investigaciones Marinas – CENAIM, abocado al desarrollo de la acuicultura de langostino (camarón blanco). De igual modo, Colombia cuenta con el Centro de Investigaciones de la Acuicultura de Colombia (CENIACUA), el cual sienta las bases científicas y tecnológicas para el desarrollo de la acuicultura de langostino, tilapia y actualmente de peces marinos, México cuenta con el Instituto Nacional de Pesca y Acuicultura (INAPESCA) el cual se encarga de la investigación y desarrollo tecnológico de la acuicultura, contando para su labor con centros regionales de investigación.

Considerando los aspectos antes mencionados, y con la finalidad de que el sector brinde el soporte necesario en I+DT+i en acuicultura, es importante considerar que el Estado tenga una dependencia que desarrolle todos los temas relacionados de ciencia, tecnología e innovación de alto impacto en acuicultura, que atienda las prioridades del sector, contribuyendo con la tecnificación, a mejorar la competitividad, la diversificación, el estableciendo las bases científicas y paquetes tecnológicos que sustenten el desarrollo de la acuicultura peruana.



OBJETIVO DEL INIDA
El objetivo esencial del INA será proponer, dirigir, coordinar y ejecutar las investigaciones científicas y tecnológicas sobre recursos hidrobiológicos que permitan orientar el desarrollo de la acuicultura, las estrategias y lineamientos para la toma de decisiones a favor del desarrollo sostenible de la actividad acuícola y ofrecer servicios profesionales de investigación científica y tecnológica en dicha actividad.


OBJETIVOS ESPECÍFICOS


  •  Diseñar, conducir y evaluar las líneas prioritarias de política de investigación en acuicultura del país.
  • Coordinar el desarrollo de las bases para la investigación y estudios científicos y tecnológicos aplicados en materia acuícola.
  • Desarrollar y adaptar tecnologías viables desde el punto de vista económico, social, cultural y ambiental que contribuyan al desarrollo de la acuicultura.
  •  Apoyar, desarrollar y promover la transferencia tecnológica generada por el INA.
  • Certificar y registrar las líneas genéticas de especies acuícolas que se produzcan.
  • Coordinar, orientar, fomentar y desarrollar las investigaciones en materia de sanidad acuícola.
  •  Promover los programas nacionales de sanidad y nutrición acuícola.
  • Desarrollar y elaborar instructivos técnicos, protocolos y manuales de cultivo para especies acuícolas.
  • Impulsar el desarrollo de las biotecnologías para el cultivo de especies nativas económicamente importantes.
  • Prestar a los operadores del sector privado (empresarios y sector artesanal) servicios especializados para la transferencia tecnológica e innovación en acuicultura.
  • Administrar los centros de investigación y desarrollo tecnológico en acuicultura a nivel nacional.
  • Capacitación
SERVICIOS DEL INA

·         Cepas para alimento vivo
·         Monitoreo microbiológico en áreas acuícolas
·         Evaluaciones de riesgo ambiental
·         Semilla de peces, moluscos bivalvos y algas
·         Pruebas de ADN
·         Transferencia tecnológica
  
COBERTURA
El ámbito de cobertura geográfica a atender por el INA son los 24 departamentos dado que en los mismos se desarrolla la actividad de acuicultura con diferentes niveles tecnológicos y escalas. Está dirigido a brindar el soporte tecnológico de ciencia, desarrollo tecnológico e innovación en acuicultura.

Cabe mencionar que dentro del proyecto de conformación del INA, se considera contar con Unidades Técnicas (UT) con la finalidad de ampliar la cobertura del mismo en regiones donde hay infraestructura de PRODUCE y otras instituciones. Estas regiones son Piura, Loreto, Ancash, Tacna, Madre de Dios, Moquegua, Puno, Tumbes y Lima (Sede Central).

PERSONAL, EQUIPAMIENTO E INFRAESTRUCTURA

Personal especializado

El INA estará integrado por personal de las áreas de investigación, desarrollo y transferencia tecnológica en acuicultura de las instituciones FONDEPES, IMARPE, y IIPA los cuales cuentan con experiencia en el campo de desarrollo y transferencia tecnológica acuícola.

Infraestructura

Como infraestructura de soporte, el INA debe contar con los siguientes laboratorios:

-     Laboratorio de Patobiología acuática; para investigar la etiología, patología y epidemiología de las enfermedades que afectan a los animales acuáticos, tanto en el ambiente natural como en las unidades de cultivo.

-     Laboratorio de Microbiología acuática; dedicada a la investigación y vigilancia de bacterias y hongos patógenos o de importancia epidemiológica y ecológica en el ambiente acuático, con énfasis en las áreas acuícolas.

-     Laboratorio de Nutrición y alimento vivo; dedicada a la investigación y formulación de piensos balanceados y cultivos primarios para la alimentación de especies acuáticas.

-     Laboratorio de microalgas; fundamental para mantener las cepas de microalgas que sostienen un hatchery, y para la producción de microalgas en todos sus niveles.

-     Laboratorio de Genética, biología molecular y PCR; es importante para mejorar la productividad y las características de las especies en producción, así como, para el diagnóstico de patógenos bacterianos y virales mediante la detección de ADN, método de alta sensibilidad.

-     Laboratorio de Biotecnología; ejecución de bioprospecciones y estudios para identificar principios bioactivos en recursos acuáticos, para proponer su aprovechamiento industrial.

-     Laboratorio de Ecotoxicología acuática; evaluación de calidad de agua, riesgo ambiental de plaguicidas, metales pesados, efluentes domésticos e industriales sobre organismos acuáticos.

-     Áreas de hatchery & nursery, que comprende los espacios necesarios para realizar experiencias de reproducción, desarrollo larval y nursery bajo condiciones controladas.

-     Áreas de cultivo piloto en el mar; en la cual se mantendrían los individuos juveniles y adultos e diferentes sistemas de cultivo.

-     Centros de producción piloto en tierra; en la cual se mantendrían los individuos juveniles y adultos e diferentes sistemas de cultivo.

ORGANIZACIÓN

Se considera que el INA por su naturaleza científica y de soporte tecnológico para la acuicultura nacional deberá contar con la siguiente estructura organizativa:




lunes, 18 de febrero de 2019

El pescado: la nueva herramienta del poder político y económico mundial


El pescado: la nueva herramienta del poder político y económico mundial

El petróleo está vinculado a entre el 25% y el 50% de todos los conflictos interestatales en el mundo desde 1973. ¿Podría pasar lo mismo con la pesca en un futuro no demasiado lejano?

¿Un tiempo pasado o presente? Aunque podamos creer que hemos superado como especie esta suerte de disputas, algunos expertos alertan de que la competición por los recursos naturales básicos -y, en concreto, la pesca- está siendo minusvalorada. Incluso desde el Foro Económico Mundial creen que la pesca es un potencial foco de conflictos, comparable tan solo con el que ha suscitado históricamente el petróleo en regiones como Oriente Medio o Latinoamérica. Recordemos que la dependencia global y la necesidad de asegurar los suministros de este combustible han llevado a muchos países a la guerra: desde 1973, el petróleo está vinculado a entre el 25% y el 50% de todos los conflictos interestatales en el mundo.

Una de las causas que más preocupan a los analistas internacionales es la excesiva concentración del suministro de pescado. Trazando de nuevo el paralelismo con la industria del crudo, la mitad de la producción de petróleo en 2017 provino de solo cinco países mientras que la mitad de las reservas recuperables están en Oriente Medio. En el caso de la pesca, aproximadamente el 60% del atún del mundo se captura en una única región geográfica, el Océano Pacífico occidental y central. Como tal, el Pacífico podría ser el Oriente Medio del atún, donde las naciones hambrientas compitan por el valioso recurso. Además, este conflicto sobre los peces ya se puede vislumbrar en otras zonas como en el sur y noreste de Asia, América Central y del Sur, así como en aguas africanas.



Por otro lado, el pescado podría usarse como arma de negociación geopolítica. De nuevo, el ejemplo lo encontramos en la industria energética: desde los embargos petroleros árabes en la década de 1970 hasta los subsidios rusos para mantener en el poder al presidente ucraniano Kuchma o la interrupción del suministro a este mismo país cuando el poder lo ostentaba el presidente Yushchenko, de un perfil más prooccidental.

En un nuevo episodio de esta eterna batalla, la concentración de atún en el Pacífico ha hecho que la soberanía de esas aguas y el acceso a esos peces sea extremadamente valiosa. Con 22 pequeños estados insulares y territorios dentro de la región del Pacífico occidental y central, la sobrepesca y las disputas sobre el acceso y los derechos de pesca son comunes. Por ello, el control político de la Comisión de Pesca del Pacífico Central y Occidental (WCPFC, que se creó a través de un acuerdo internacional para gestionar este asunto en la zona) es clave y la equidad entre los miembros se ha convertido en una preocupación constante.

China, miembro de la WCPFC y el país con más demanda de alimentos del planeta, utiliza su flota pesquera como un tercer brazo de su armada, según el Departamento de Defensa norteamericano. Al enviar su flota pesquera a aguas disputadas, como las del Mar de Sur de China, el gigante asiático puede utilizar esos buques como una excusa para desplegar sus cortadores de la Guardia Costera y defender así a los barcos de pesca “indefensos”. China ha amenazado con la guerra si cualquier otra nación, incluido Estados Unidos, intenta excluirlos de las aguas circundantes y no es difícil pensar que la estrategia china de afianzarse en el mar con su flota pesquera se implementará en otras regiones pesqueras ricas, como el Pacífico.

Recurso limitado y valioso

Aunque se prevé que la oferta mundial de reservas probadas de petróleo satisfaga la demanda mundial hasta mediados de este siglo, el petróleo es un recurso fósil finito que no puede reabastecerse, lo que hace improbable que nuestra dependencia del petróleo pueda mantenerse a largo plazo. Del mismo modo, si bien el pescado es técnicamente un recurso renovable, su futuro es precario. Casi el 90% de las poblaciones de peces del mundo están completamente explotadas o sobreexplotadas, y algunos científicos estiman que en 30 años puede haber poco o ningún marisco disponible.

En ese sentido, se espera que la producción pesquera, en gran medida impulsada por la acuicultura, aumente un 17% para 2025, pero no se mantendrá al ritmo de la demanda, que se prevé que aumente en un 21%. Al mismo tiempo, fuerzas externas como el cambio climático están presionando la pesca a escala mundial.

Por otro lado, hemos de recordar que el petróleo es el producto básico más comercializado en el mundo y su principal combustible, que suministra el 33% de toda nuestra energía. Los productos petroquímicos están por todas partes, desde lápices labiales hasta productos electrónicos y aspirinas; así como los subproductos del petróleo se utilizan en la producción de plásticos, lubricantes, ceras, pesticidas y fertilizantes. De manera similar, mil millones de personas dependen actualmente del pescado para satisfacer sus necesidades nutricionales, y este número crecerá al mismo ritmo que lo hace la población, especialmente en los países en vías de desarrollo.


No en vano, el pescado es el producto alimenticio más comercializado en el mundo. Pero, además de los aproximadamente 100 millones de toneladas que se consumen para la alimentación cada año, los peces también proporcionan aceite de pescado, pegamento, alimento para animales y fertilizantes, y desempeñan un papel cada vez más importante en la investigación biomédica. Incluso sin contar la acuicultura, la pesca marina genera aproximadamente 260 millones de empleos en todo el mundo. Si el sector colapsa debido a prácticas pesqueras insostenibles e ilegales, tendrá consecuencias calamitosas para las sociedades de todo el mundo.

El riesgo de los furtivos

El mercado pesquero mueve cada año unos 150.000 millones de dólares en ventas. Pero la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada tiene un valor de hasta 36.000 millones más cada ejercicio, o lo que es lo mismo: aproximadamente el 25% del mercado legal.

Al igual que el petróleo, las organizaciones criminales transnacionales explotan a los peces para financiar sus otras actividades: los cárteles de la droga mexicanos, por ejemplo, diversifican sus ingresos traficando con los peces totoaba, cuyas vejigas natatorias se venden a 20.000 el kilo.

*Este texto es una traducción interpretada del análisis realizado por el Wilson Center para el Foro Económico Mundial, cuyo original puede consultarse aquí.


lunes, 11 de febrero de 2019

DIPLOMADO: FORMULACIÓN DE PLANES DE NEGOCIOS PESQUEROS Y ACUÍCOLAS


DIPLOMADO:
FORMULACIÓN DE PLANES DE NEGOCIOS PESQUEROS Y ACUÍCOLAS

OBJETIVO
Buscar que los participantes fortalezcan sus capacidades en el uso de metodologías y herramientas especialmente diseñadas para el desarrollo de negocios pesqueros y acuícolas que les permita planificar y ejecutar eficazmente sus ideas y mejoras de negocio.

METODOLOGÍA
Las clases se dictarán de forma presencial en las instalaciones de la Universidad ESAN cada 15 días (sábado y domingo) durante 4 meses.

PERFIL DEL ALUMNO
Dirigido a emprendedores, funcionarios, trabajadores y otros actores de la cadena de valor del sector Pesquero y Acuícola. Los participantes estarán encargados de planificar, formular, implementar, gestionar, controlar y administrar negocios acuícolas.

CERTIFICACIÓN
Los participantes que culminen satisfactoriamente el Diploma, podrán recibir la certificación a nombre de la Universidad ESAN.

ESTRUCTURA DEL DIPLOMA
Modulo 1
  • Entendiendo la lógica de los negocios acuícolas. Consideraciones para la asociatividad y cooperativismo.
  • Análisis interno y externo del negocio.
  • Estudio de mercado y segmentación.
  • Análisis estratégico y propuesta de valor.

Modulo 2
  • Plan operativo, comercialización y organización del negocio pesquero y acuícola.
  • Evaluación del negocio, costos y presupuesto.
  • Evaluación económica y financiera.
  • Taller de presentación de plan de negocios.

INVERSION
Antes S/. 6,000
AHORA: ¡S/. 1,500! cofinanciado por el PNIPA

REQUISITOS
Para considerar la inscripción de un participante es necesario enviar vía e-mail los
siguientes documentos:

• Ficha de Inscripción
• DNI
• Recibo de servicios, solo en caso de fraccionamiento.
• Voucher de pago
*Nota : Financiamiento previa evaluación crediticia
OBLIGATORIO:
• Firmar un pagaré, en caso de fraccionamiento.
• Firmar una carta de compromiso el primer día de clases.

MEDIOS DE PAGO
• DEPÓSITO EN CUENTA BCP: 193-1764415-0-72
• CÓDIGO INTERBANCARIO BCP: 002-193-001764415072-18
• DEPÓSITO EN CUENTA BBVA: 0011-0686-01-00011574
• CÓDIGO INTERBANCARIO BBVA: 011-686-000100011574-39

SE APERTURARÁ EL DIPLOMA CON UN MÍNIMO DE
30 PARTICIPANTES.

Mas informacion con:

Nelson Florian
ESAN Graduate School of Business
Instituto de Desarrollo Económico- IDE
Alonso de Molina 1652, Monterrico, Santiago de Surco
Teléfono: 317-7200 anexo 44057
 

miércoles, 1 de agosto de 2018

Por qué es importante separar la Acuicultura de la Pesca


Los presupuestos y las actividades que se destinan y programan para el desarrollo de la acuicultura, quedan a reserva de las prioridades de la pesca, que por lo general se lleva todos los recursos económicos, administrativos y materiales, en una interminable lucha para sobrevivir en un mundo que cada día le deja menos espacios ambientales y económicos.

En la mayoría de los países de América Latina la agenda política y administrativa de la Acuicultura está contemplada dentro de la Pesca, como si fuera una actividad adicional dentro de este sector. De esta manera, los presupuestos y las actividades que se destinan y programan para el desarrollo de la acuicultura, quedan a reserva de las prioridades de la pesca, que por lo general se lleva todos los recursos económicos, administrativos y materiales, en una interminable lucha para sobrevivir en un mundo que cada día le deja menos espacios ambientales y económicos.

Esta visión anticuada de contemplar la gestión y la administración de la acuicultura dentro de la pesca por parte de estos gobiernos, propia del siglo pasado, no corresponde con la necesidad que tiene la región latinoamericana, y el mundo, de producir proteína animal de pescados y maricos para alimentar a una población creciente de cara al 2030.

El total mundial del aporte de proteína animal para consumo humano por parte de la pesca y la acuicultura corresponde al 25 % del total de proteína animal consumida por la humanidad actualmente, considerando: aves, cerdos, bovinos y pescados y mariscos. La aportación de proteína animal de pescados y mariscos es mayor individualmente que estas tres industrias pecuarias en lo individual.

Si consideramos que una mitad del aporte de proteína de pescados y mariscos corresponde a la pesca y la otra mitad a la acuicultura, podemos predecir con facilidad que la mitad que le corresponde a la pesca, será cada vez menor a medida que la población vaya creciendo y que las pesquerías se vayan colapsando por la sobreexplotación, por la reducción voluntaria o no del esfuerzo pesquero, y por el creciente interés de la sociedad civil de conservar los mares y océanos, que empujan al crecimiento de las áreas marinas protegidas, dentro de las cuales la pesca es firmemente contenida.

En el mejor de los casos en que se dejara a la pesca continuar con el mismo esfuerzo pesquero actual, la producción de pescados y mariscos no va a crecer, y la población y la demanda sí. En base a rigurosos análisis la FAO ha contemplado que para la década del 2020 al 2030, la demandada insatisfecha de pescados y mariscos podría sumar unas 30 millones de toneladas. Esto puede significar una falta de proteína animal disponible para consumo humano de cerca del 12 % del consumo actual, mismas que las otras actividades pecuarias será difícil que puedan satisfacer.

¿Qué significa este déficit de proteína para el consumo humano en el futuro inmediato? Que puede haber hambrunas, desnutrición, enfermedades epidemiológicas relacionadas a la desnutrición crónica, retraso en el desarrollo cognitivo de los niños de las poblaciones más afectadas, migraciones masivas, violencia y degradación en diversas regiones del mundo, sobre todo en las más marginadas, y en donde la pesca es ahora una fuente importante de suministro de proteína animal.

De continuar los gobiernos con la tendencia histórica de implementar planes de subsidios para el rescate de la pesca, dejando de lado la inversión en la promoción y el desarrollo de la acuicultura, que contemplen: planes, políticas y recursos económicos adecuada y proporcionalmente asignados, el colapso de las pesquerías y de las poblaciones de las comunidades rivereñas va a ser inevitable.

La única manera de propiciar un desarrollo sostenible de la acuicultura en el mediano y largo plazo, es separarla de la pesca y asignar recursos humanos, materiales y económicos exclusivamente para su crecimiento. Los problemas que enfrenta la pesca actualmente, rebasan la capacidad de gestión de cualquier equipo de trabajo, por más especializado que sea. La división de la gestión de etas industrias, le permitiría a la acuicultura tener un despegue sólido y escalable que la podría colocar en un lugar prominente en la generación de proteína animal, del desarrollo económico y de la estabilidad social de cualquier país. 

Salvador Meza. Editor & Publisher.
www.panoramaacuicola.com y www.aquaculturemag.com


viernes, 11 de mayo de 2018

La Acuicultura en la Agenda del Gobierno


“Es tarea de todos lograr que la acuicultura sea parte importante de la agenda y las políticas públicas de nuestro gobierno”

Una de las primeras cosas que aprendí en mis inicios como asesor legislativo y cabildero en el Congreso de la Unión es que los legisladores y funcionarios del poder ejecutivo no lo saben todo. En cierta forma fue una sorpresa para mí. No sé por qué tenemos la percepción de que los diputados y senadores, así como los funcionarios del Ejecutivo de alto nivel, tienen una visión amplia y de largo alcance sobre todos los temas que afectan a nuestro país.

Esto no es cierto porque la verdad sería algo casi imposible poder conocer a fondo la gran diversidad de problemas y oportunidades que afectan al país… es demasiada información; no los podemos culpar por eso.

En lo personal esto fue un gran descubrimiento que me permitió entender que la falta de apoyos y las políticas públicas, escasas y débiles que tenemos para fomentar la acuicultura tiene como causa importante la falta de información por parte de quienes toman las decisiones y que no es solo por el desinterés, apatía y obscuros intereses que a veces nuestras mentes imaginan.


 En el caminar por estos terrenos pude ver con sorpresa no solo el que los tomadores de decisiones no conocían nuestra realidad, sino también que una vez que se los informaba, el interés por la actividad se disparaba y, en la mayoría de los casos, los legisladores y funcionarios empezaban a pedir más información y a tomar acciones al respecto. Las cosas cambian cuando sabemos de qué estamos hablando.

Esto nos lleva a la conclusión de que mientras nuestros legisladores y funcionarios tengan más conocimiento sobre nuestra actividad, las posibilidades de generar apoyos a mayor atención se incrementan substancialmente. Me queda claro que el problema es mucho más complejo que la sola falta de información, sin embargo, estoy convencido que en la base del problema, este tema se encuentra en un lugar importante. Como se dice coloquialmente, no hemos “sabido vender” nuestra actividad.


Es por eso que, para poner a la acuicultura dentro de los temas importantes de las agendas de nuestros gobiernos debemos trabajar todos en forma activa para dar a conocer nuestra actividad, así como su potencial en todos los espacios posibles medios de comunicación, reuniones gremiales y empresariales, entrevistas con funcionarios de los tres niveles de gobierno, legisladores, etc. Para muchos será quizás la primera vez que lo escuchen; otros tendrán seguramente diversos niveles de conocimiento sobre el tema.

Hay que hablar, comunicar y promover, pero debemos ser cuidadosos de que estemos enviando el mensaje adecuado. Los gobiernos le dan prioridad en su agenda a aquellas actividades que son viables, rentables económica y socialmente, a aquellas en las cuales consideran que el recurso invertido va a tener resultados significativos. Normalmente existe un rechazo para las actividades que consideren que no son  competitivas ni rentables, que son “muertos vivientes” con problemas tan complejos que ya no tiene solución. Ni la acuicultura ni la pesca son muertos vivientes. Quizás si estén enfermos en algunas cosas, pero con el tratamiento y los cuidados adecuados se pueden recuperar y convertirse en sectores agresivos en su crecimiento, generadores de empleos y  derrama económica.


 Es por eso que hablemos en positivo, hacer énfasis en el futuro y no el pasado, en el potencial tan grande que tiene la acuicultura para promover los alimentos a nuestros países; para generar derrama económica; para dar seguridad a miles de pescadores que sufren de la incertidumbre de sus capturas; para incrementar en forma significativa su nivel de vida y el nivel nutricional de todo un país... son muchas las cosas buenas de las que podemos hablar.

Esto no quiere decir que ignoremos nuestros problemas que son muy reales, pero, si hablamos exclusivamente de ellos, nos acercamos más a la imagen de nuestros vivientes que queremos evitar.

Una sola persona, o un solo líder político, del partido que sea, no vendrá a cambiar nuestra realidad por sí solo. El verdadero cambio vendrá de la suma de miles o millones de pequeñas acciones individuales orientadas hacia el mismo propósito, la poderosa fuerza de la suma.

Acciones de involucramiento activo en la gestión y promoción de nuestra actividad. Trabajemos por cambiar la imagen negativa que algunos quieren darle a la acuicultura y a la pesca. Hablemos, promovamos la verdadera cara; un sector con el potencial de ser grande, de gran impacto social y económico para nuestro país.

Los problemas los podremos tratar en su momento y oportunidad, sus soluciones serán más fáciles de encontrar si los tomadores de decisiones se sientan a la mesa de negociación con una visión y actitud positiva. Presentemos propuestas, saquemos de nuestro hablar y actuar todo aquello que no sean intereses genuinos por el desarrollo de nuestras actividades y nuestro país, que las autoridades nos consideren aliados y no enemigos.



Articulo escrito por: Roberto Arosemena Working
Publicado en: Panorama Acuícola Abril – Mayo 2018. Vol.23 No. 4